agosto 30

Los cuentos como herramientas pedagógicas

La función pedagógica de los cuentos ha sido extensamente estudiada. Más que actividades lúdicas, los cuentos sonconsiderados herramientas muy efectivas para la transmisión de conocimientos, desarrollo de la imaginación y habilidades sociales.

Desde sus orígenes, las historias narradas permitieron a las antiguas civilizaciones transmitir sus saberes de generación en generación. Fueron la plataforma de enseñanza de oficios diversos, básicos para la sobrevivencia, así como de valores y creencias de la comunidad.

No olvidemos que el ser humano es un animal social y en consecuencia, nuestro cerebro aprende más fácilmente cuando interactúa con otras personas. Esta interacción puede ser real o virtual, pues es la posibilidad de recibir desde el exterior otras nociones, las que estimula la natural empatía humana.

Por otra parte, se ha demostrado que las metáforas son un mecanismo exitoso para estimular la generación de nuevas conexiones neuronales en nuestro cerebro.

Asímismo, los cuentos favorecen el desarrollo intelectual, pues una historia puede brindar toda clase de informaciones, que el cerebro de los niños procesará e internalizará. Un buen relato estimula también su memoria y alienta sus deseos de expresión.

En lo relativo a la proyección e identificación de roles, los cuentos son excelentes vehículos de modelado. La búsqueda de figuras de referencia es una constante en niños y adolescentes, pues están en un continuo proceso de definición y afirmación.

Siendo cuidadosos con la elección de los materiales, a fin de evitar historias que atenten contra la igualdad de sexos y las actitudes sexistas, los cuentos pueden perfilar alternativas de identificación.

En este sentido, el aprendizaje de las profesiones constituye una parte muy importante de la educación infantil. Los oficios permiten una proyección a futuro y una visualización concreta de habilidades, preferencias y valores. Hay niños que se identifican conprofesionaes relacionadas con actitudes percibidas usualmente como heróicas, tales como bomberos o policías. Otros, se orientan a labores que se vinculan con el cuidado de otros, como enfermeros y maestros. Pero también puede detectarse una vocación hacia actividades al aire libre o incinación hacia las ciencias o la construcción de objetos. Un pequeño que se sienta atraído por la profesión de electricista o fontanero, por ejemplo, puede tener habilidades especiales para el pensamiento concreto y la solución de situaciones de la vida cotidiana.

¿Cuál es el mejor momento para leer un cuento?

A los niños les gusta que los adultos les lean en cualquier momento del día, pues esta actividad supone unlazo de cercanía y es muy entretenida. Sin embargo, existen algunas situaciones en las que podemos sacer un mejor provecho de la actividad.

  • Leer un cuento antes de dormir potencia el aprendizaje durante el descanso. Sucede que nuestros primeros sueños guardan relación con los últimos pensamientos de la vigilia. Así, la información que reciban los pequeños antes de irse a la cama continuará procesando a nivel inconsciente durante toda la noche.
  • Los educadores también pueden utilizar los cuentos como herramienta pedagógica, así como para aquietar un grupo particularmente excitado. Después de los recesos los niños regresan al aula con mucha energía y puede ser difícil lograr que se concentren en una tarea. Contar un cuento en este momento puede ser la transición necesaria entre la recreación y la rutina académica.



Publicado agosto 30, 2018 por admin in category "Informacion